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Primer contratiempo
2010-02-09
Los comienzos son difíciles y el aeropuerto Lleida-Alguaire no iba a ser una excepción. El primer contratiempo de esta instalación aeronáutica se conoció ayer: el concurso para la gestión del aeropuerto quedó desierto. Tras un fin de semana tan prometedor llega esta desilusión. Tan sólo Abertis presentó un documento en el que mostraba su intención de participar en el concurso siempre que las condiciones del Govern sean menos ambiciosas. A la iniciativa privada –llamada a gestionar ese aeródromo– no le salen las cuentas. Esas compañías se deben a sus accionistas y estos últimos sólo esperan beneficios. Algo que, a priori, es difícil conseguir en Lleida porque el pliego de condiciones tenía unas cláusulas económicas que reclamaban inversiones millonarias. Pero no hay que dramatizar. Esta adversidad no es insalvable, tan sólo obliga al Departament de Política Territorial i Obres Públiques a modificar las condiciones para asumir la gestión del Lleida-Alguaire. Lo mismo que tendrá que hacer para captar nuevas compañías aéreas que operen en ese aeropuerto para hacerlo económicamente viable. Los inicios son difíciles pero con el paso del tiempo se superan los problemas aunque, también, aparecen otros.
Dar la cara
Zapatero comparecerá el día 17 en el Congreso para hablar de la crisis. Un debate que debía haberse celebrado hace tiempo. El presidente del Gobierno da la cara ahora porque aparentemente el PIB comenzará a crecer tímidamente durante este año, porque su silencio ha propiciado una caída de la bolsa española y porque los más de cuatro millones de parados merecen una explicación y los futuros pensionistas, también.
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