Publicidad
LLEIDA, 9 de febrer de 2010
Nubes y claros Nubes y claros
La Mañana
Publicidad

Patronat de Turisme

Noticias
Portada
Lleida
Comarcas
Sociedad
Economía
Deportes
Cultura
Espectáculos
Política
Internacional
Edición impresa
PDF La Mañana
Opinión
Editorial
L'Espurna
La Recontra
Carta del Director
Humor
Els Farrús
Marçal
Lo Pixador
Ediciones
El Pla d'Urgell
La Noguera
Suplementos
Revista
Ateneu
Servicios
Necrológicas
Clasificados
Tienda
Teléfonos de interés
Sugerencias
Envíe su opinión Enviar correo
Álbum
Álbum de fotografía
 
Comarcas
El negro futuro del oso pardo

Lleida - Gerard del Castillo  2009-10-05

Hace tiempo que ecologistas y expertos que inciden en que el número ejemplares de oso pardo que hay en los Pirineos hace inviable la conservación de la especie. El último plan de reintroducción y conservación de osos del Gobierno francés caduca a finales de 2009 y aún no se sabe si habrá un próximo y si se contemplarán nuevas sueltas. En Catalunya, el Govern se muestra tímidamente favorable a su recuperación, mientras que las administraciones del territorio, sobre todo el Conselh Generau, son contrarios. Según diversas encuestas, el 80% de la población catalana es favorable al oso.

Patronat de Turisme
El Plan de Conservación y Reintroducción del Oso Pardo en el Pirineo francés, iniciado en el 2006, se acaba sin saber a ciencia cierta qué pasará en el futuro. Conocer si habrá nuevas reintroducciones de osos es la pregunta que se hacen tanto los favorables como los contrarios a estos animales. Los primeros lo ven como algo imprescindible para que la especie no se extinga; para los segundos, sobre todo los más beligerantes, sería un insulto y una declaración de guerra.
El Gobierno francés debe dar una respuesta a la incógnita como muy tarde en otoño, pero sus últimos movimientos hacen pensar que se decantará por no realizar nuevas sueltas. Los ecologistas franceses pusieron el grito en el cielo tras la decisión del Ministerio de Ecología galo de colocar en el Consejo de Administración del Parque Nacional de los Pirineos a Marie-Lise Broueilh, una conocida activista antiosos. Mientras, el Gobierno de Nicolas Sarkozy, a pesar de que su mujer, Carla Bruni, es la madrina de la osa Hvala, dilata en el tiempo su decisión.
Aunque una de las osas liberadas en el 2006, Hvala, ha parido cuatro oseznos en estos tres años, los defensores de los osos no son optimistas en cuanto a la preservación de la especie en los Pirineos. Se calcula que en la cordillera pueda haber entre 15 y 19 ejemplares, la mayor parte instalados en la zona central de los Pirineos (Val d’Aran, Alta Garona y Ariege). En este último departamento, en el Ariege, los antiosos se vanagloriaban la semana pasada de haber disparado en julio contra dos ejemplares.
Mientras, en los Pirineos orientales apenas hay osos, algo similar a lo que sucede en la parte más occidental.
Cabe recordar que de los cinco ejemplares liberados en 2006, dos murieron en sendos accidentes: Palouma, que cayó por un precipicio, y Franska, atropellada por un camión militar francés y de la que la autopsia reveló que había sido disparada con perdigones en varias ocasiones.
De los otros tres osos: Balou se desplaza por los Pirineos orientales donde se le culpabiliza de más de una muerte de ovejas; Sarousse reside en el Pirineo central; y Hvala, junto a sus dos nuevos cachorros, pasa algunas jornadas en el Aran y otras en las montañas fronterizas de Francia.
De sus dos primeras crías, Pollen y Bambou, poco se sabe porque no cuentan con collar emisor, pero todo hace indicar que se moverían por las montañas cercanas al Aran.
Del resto de osos de los que se conoce su ADN, vivirían en los Pirineos Occidentales Néré, Cannellito, Aspe Ouest y Camille; en los orientales Boutxy y un ejemplar indeterminado; y en los centrales Ziva y tres ejemplares indeterminados.
A pesar de que los ecologistas consideran que este número de ejemplares hace inviable la conservación de la especie, en Catalunya, donde varias encuestas indican que el 80% de la población es favorable a los osos, los plantígrados siguen siendo el saco de los golpes de administraciones y entidades del territorio donde habitan. Animados por informaciones periodísticas sesgadas, en los últimos años el oso ha vuelto ser vendido como el principal mal de los valles pirenaicos.
El punto culminante se vivió en octubre del año pasado cuando la osa Hvala protagonizó un incidente de caza con el vecino de Les, Luis Turmo. Para algunos fue un incidente de caza, para otros, directamente un ataque.
Incidente o ataque lo que sucedió aquel 23 de octubre cuando el cazador de Les, que participaba en una batida de jabalíes, se topó con Hvala, quien al cruzarse en su camino apartó a Turmo y le causó heridas de poca gravedad, fue utilizado como arma arrojadiza por los contrarios a los osos.
El Síndic d’Aran, Francesc Boya, del que algunos cuentan que no veía con tan malos ojos a los plantígrados antes de encabezar el Conselh Generau, no tardó en exigir la eliminación de todos los osos del valle y montó un operativo para capturar a Hvala que el tímido no de los gobiernos catalán y español y la llegada de las nieves, impidió.
Por fortuna para Hvala y el resto de los osos que circulan por Catalunya, además de en el Aran también habitan las montañas del Sobirà (se han detectado este verano entre dos o tres ejemplares en el Parc Natural de l’Alt Pirineu), l’Alta Ribagorça y Andorra, e incluso se les ha visto en l’Alt Urgell, el paso del invierno enfrió los ánimos.
Ha habido incluso avances para intentar una convivencia real entre osos y los habitantes del territorio y sus intereses ancestrales (ganadería y caza) y modernos (turismo), como la creación de una patrulla de seguimiento del animal específica para el Aran y la concentración de los rebaños de ovejas del valle.
La última esperanza para los osos en los Pirineos quizás pase por convertirlos en un interés turístico más, y por consiguiente económico, que les haga imprescindibles para las administraciones y vecinos de las zonas oseras.
Como ya ocurre en Cantabria y en otros países europeos en los que habitan estos animales, como Italia, Suecia, Finlandia, Rumania, Bulgaria, Eslovaquia o Eslovenia, los ecologistas animan a convertir a los osos en un atractivo más para que zonas como el Aran no vivan solo del turismo invernal y estival.
Depana insta al Aran y al Sobirà a usar a los osos como reclamo turístico utilizando su imagen o instaurando el bear watching u observación de los osos. No sería una observación directa, dado los pocos ejemplares existentes, pero sí podrían ofrecer visitas guiadas a las zonas oseras para descubrir indicios del animal, vinculadas a actividades ecoturísticas.


Publicidad